Antonio Dispara




Sebastián asistía entretenido al espectáculo. Sabía que podían estar todo el día, todo el año, toda la vida, aburridos, jugando a cara o cruz, al chino, a las damas. Sabía que se jugaba la vida verdadera, que ya no tenían remedio y unas veces unos y otras otros, desaparecerían por temporadas y volverían al bar con el pelo cortado al rape. Antes de que llegaran a los cuarenta años, tendrían un montón de condenas pequeñas. Acabarían cansados. Buscarían oficio.Volverían a las mismas suertes de la existencia, pero sin juventud, muy cansados, muy aburridos, muy hartos. Porque la suerte de aquella gentecilla de la briba no era más que la juventud, perderían la suerte con la juventud. En esto pensó Sebastián, los gitanos les llevamos ventaja. El tiempo no cuenta para nosotros. Tenemos más facilidad para salirnos del garfio; tenemos la familia, los amigos...

Ignacio Aldecoa - "Con el viento solano" | By Antonio Saiz, 21:38

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